Durante años, el bolso fue territorio casi exclusivo del armario femenino. Hoy la situación es muy distinta: los hombres llevan portátil, cargadores, auriculares, cartera, llaves y, a menudo, una muda para el gimnasio. El bolso masculino ha dejado de ser una excentricidad para convertirse en un complemento práctico y con mucho estilo.
La mochila: versátil y cómoda
Es la opción más extendida, sobre todo para quien se mueve en bici, transporte público o a pie. Las mochilas de líneas limpias, en cuero, nailon técnico o lona, funcionan tanto en la oficina como el fin de semana. Busca modelos con compartimento acolchado para el portátil y evita las de aspecto demasiado escolar si las vas a llevar con traje.
El maletín: el clásico de oficina
Para entornos formales sigue siendo imbatible. Los maletines de piel en marrón o negro combinan con traje y abrigo, y transmiten orden. Las versiones actuales son más ligeras y suelen incluir asa para llevar al hombro.
La bandolera o messenger
A medio camino entre lo práctico y lo casual. Se lleva cruzada, deja las manos libres y tiene capacidad suficiente para un día normal. Es perfecta con chaqueta vaquera, sobrecamisa o blazer desestructurada.
La riñonera cruzada
Vuelta de los 90 convertida en básico urbano. Ya no se lleva en la cintura sino cruzada sobre el pecho. Ideal para lo esencial: móvil, llaves, cartera y auriculares. Funciona especialmente bien con looks deportivos y de calle.
El tote o bolso de mano
Amplio, abierto y sin complicaciones. Los totes de lona o de piel son ideales para la compra, la playa o un día de trabajo creativo. En piel y colores sobrios, pueden resultar muy elegantes.
La bolsa de viaje o weekender
Para escapadas de dos o tres días. Una buena bolsa de viaje en piel o lona encerada dura años y mejora con el uso. Asegúrate de que cumpla las medidas de equipaje de mano de las aerolíneas.
Cómo combinar un bolso de hombre
- Coordina con el calzado y el cinturón: piel marrón con piel marrón, negro con negro.
- Adapta el tamaño a tu complexión: un bolso muy pequeño en un hombre alto o uno enorme en alguien de complexión menuda desequilibra el conjunto.
- Menos logos, más calidad: los bolsos discretos y bien hechos envejecen mucho mejor que las piezas de temporada.
- Piensa en el uso real: elige según lo que llevas cada día, no según la tendencia.
Un buen bolso no solo resuelve un problema práctico: también dice mucho de quien lo lleva. Invertir en uno de calidad es una de las decisiones más sensatas para cualquier armario masculino.